Si lees bien este nombre: Ericsson GS88 “Penelope” lo más probable es que no sepas de qué te estamos hablando. Si lo buscas en Google seguro que abres los ojos como platos al ver que se trata de un dispositivo un tanto extraño, como un teléfono inalámbrico de los más antiguos, partido por la mitad, con bisagras, teclado y pantalla integrada en su interior.

Se trata del que es considerado como el primer teléfono inteligente y data justo del año 1997, un año que no tendría demasiada importancia si no fuese porque marcaba una década previa a la salida al mercado del que a la postre ha resultado el smartphone universal por excelencia: el iPhone de Apple. A mediados del año 2007 Apple comenzó a vender el iPhone, un equipo plagado de carencias y rodeado de amplias expectativas por parte de los usuarios ávidos de poner sus manos sobre el teléfono que durante tantos años se había rumoreado en los foros que languidecían desde el inicio del nuevo milenio.

A mediados del año 2007 Apple comenzó a vender el iPhone, un equipo plagado de carencias y rodeado de amplias expectativas

En su primera semana a la venta Apple colocó un millón de dispositivos iPhone y en el pasado mes de julio de 2016 se alcanzaron los mil millones de dispositivos vendidos, juntando todos los modelos existentes hasta el momento. Un éxito en ventas que supera año tras años todas las previsiones de desmoronamiento de las mismas. No importa lo mucho que los más fanáticos de la marca se propongan alejarse de la manzana porque antes o después caen en sus redes y pasan por las cajas de Apple que sin embargo todavía está muy lejos de la cuota de mercado de dispositivos con Android, que roza el 90%.

En su primera semana a la venta Apple colocó un millón de dispositivos iPhone y en el pasado mes de julio de 2016 se alcanzaron los mil millones de dispositivos vendidos

La compañía liderada por Tim Cook necesita hacer algo de forma urgente y el propio CEO se ha encargado de calentar el ambiente en una nota de prensa emitida en el mes de enero donde se felicitaban por los 10 años que han pasado desde el anuncio del iPhone original. En esta nota decía literalmente: “El iPhone fijó el estándar para los dispositivos móviles en su primera década y tan solo estamos empezando. Lo mejor está por llegar”.

 

La pantalla es motivo de discusión en la compañía

Las 4,7” del iPhone 7 son para muchos el tamaño ideal y el máximo que tolerarían en un smartphone. Aunque si lo pensamos bien, seguro que estos usuarios son los mismos que decían que jamás abandonarían las 4” de su iPhone 5 porque era el tamaño ideal para manejar absolutamente toda la información que apareciese sobre la superficie de la pantalla con tan solo una mano. Ahora se está planteando si en el próximo modelo además de este más “pequeño” y de su hermano mayor el 5,5” cabe un modelo todavía más grande.

Cristal por todas partes y más colores entre los que elegir

Uno de los grandes rivales de Apple ha puesto en el mercado durante 2016 el dispositivo Android más atractivo del momento. El Samsung Galaxy S7 Edge es un equipo compuesto por cristal tanto en el frontal como en la parte trasera y además rodeado de un delgado marco metálico que hace muy difícil su agarre sin una funda adecuada. El nuevo iPhone va a tener cristal por todas partes y con este nuevo diseño se producirá la integración de las discutidas antenas en el propio borde que rodee a los dos cristales. Lo ideal sería disponer de un material totalmente resistente a rayones y a golpes, que ofreciese un buen agarre en la mano sin ningún tipo de funda y que aprovechase cada milímetro de cristal disponible.

Carga inalámbrica. Una asignatura pendiente

Apple no se lleva bien con las cargas por inducción y por ahora no nos ha regalado ninguna posibilidad de probar esta funcionalidad de una forma simple, como ella nos tiene acostumbrados, en sus modelos de iPhone. Este terreno es muy fértil para la innovación y los ingenieros de Apple podrían estar trabajando en una fuente de energía revolucionaria para los iPhone que a día de hoy ni nos hayamos imaginado que existe. Apple escucha a sus usuarios y muchos de ellos son enemigos de los cables, de los conectores y por qué no, también de los enchufes. Lo que nos gustaría ver es un sistema que se entendiese con las superficies que utilizamos a diario: coches, mesas, muebles, etc. y así, con solo dejar reposar nuestro iPhone sobre dicha superficie la batería se cargase de forma ágil.

Botón de inicio integrado en la pantalla táctil

El espacio en las zonas inferior y superior del frontal del iPhone. ¿Por qué? Pasan los años y seguimos teniendo la sensación de perder un espacio realmente valioso en el que se podría incluir pantalla activa y así aumentar notablemente la cantidad de información en pantalla. La solución pasaría por tirar de algunas de las patentes que Apple ha registrado y que tienen que ver con la implementación de un enorme sensor de huella dactilar “a toda pantalla”; de esta forma no importa dónde estés tocando que los sensores harán su trabajo. Y lo harán tan bien que serán capaces de discernir si tu pulsación es para desbloquear o simplemente le has pasado el dedo sin querer que el móvil haga ninguna acción.

Realidad Virtual y Realidad Aumentada en la mente de todos

Cada día nos sumergimos más en nuestras pequeñas pantallas. La competencia de Apple hace ya dos o tres años que juega con gafas de realidad virtual en las que se integra directamente el smartphone para servir de pantalla y reproductor de contenidos pero por ahora no ha dado ningún paso en este sentido salvo informar a principios de 2016 sobre la posibilidad de montar un equipo que se dedicaría a trabajar contenidos de realidad aumentada y realidad virtual y una de cuyas misiones sería la de diseñar un nuevo modelo de casco de realidad virtual.

Cobraría así sentido la adquisición de Metaio por parte de Apple a mediados del año 2015. Lo que nos gustaría ver en este terreno es una de esas revoluciones sencillas a las que nos tienen acostumbrados Apple, que cambie nuestra forma de ver contenidos de una vez por todas y si puede ser que no nos aísle demasiado de nuestros seres más queridos o, mejor todavía, nos deje interactuar con ellos para disfrutar juntos en familia o con amigos aprovechando estas nuevas herramientas.

Apple ha hecho cambios muy sencillos, de forma muy pensada y analizada, en los mercados donde se quiere convertir en líder. Ha cambiado la telefonía, la música, las apps e incluso la forma de comunicarnos con nuestros dispositivos. Por supuesto que tenemos que esperar un gran cambio con esta décima iteración del iPhone pero que finalmente volverá a ser un cambio sencillo. No podemos alejarnos de los sencillo.